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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica"

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I Trimestre de 2008 - "El discipulado" 
Lección 8 

La experiencia del discipulado 

16 al 23 de Febrero de 2008 

Resumen de la Lección de Escuela Sabática 



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"Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, 
niegúese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame" (Marcos 8:34). 



Saber que Dios, en Cristo, ha provisto los elementos necesarios para nuestro creci- 
miento espiritual, y nutridos en él, podremos ser fructíferos en el discipulado. 
Sentir que necesitamos depender constantemente de Cristo y hacerlo una experiencia 
cotidiana en una comunión intima de fe; en su palabra, sus promesas, y su amor, sir- 
viendo humildemente a favor de otros. 

Hacer una entrega total y personal a Cristo; imitándolo, y muriendo al yo cada día en 
servicio de la redención. 



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La experiencia del discipulado cristiano no es algo casual u oportuno; es un estilo de vida 
que testifica nuestra identidad de relación, nuestra calidad de interacción y. por supuesto, 
el propósito de nuestra devoción. Esta es distintiva de una entidad espiritual, pero es cuali- 
tativa de una experiencia personal. La fusión experimentada de una relación intima perso- 
nal con Cristo se funde día a día en una identidad cada vez más evidente de un discipula- 
do permanente, debidamente alimentado, nutrido por él, en crecimiento y desarrollo equili- 
brado; de su carácter, su fe, su amor, su voluntad; a fin de no ser indigestos y finalmente 
vomitados. 

1. Nutridos por Jesús: ¿En qué difiere alimentar de nutrir y como se relaciona con co- 
mer y beber la carne y la sangre de Cristo? Personalmente creo que una cosa es pro- 
veerme un satisfactor para complacerme, aún una necesidad, y otra es asimilar, apro- 
piarme, de los elementos de ese satisfactor para producir más satisfactores, hasta pa- 
ra otros. Y esta es la gran diferencia del discipulado cristiano verdadero, no se alimen- 
ta de Cristo para desarrollarse y crecer como individuo y ser distinguido entre las multi- 
tudes, sino para servir a cada paso a las multitudes, si es necesario, pero sin ser si- 
quiera notado, mucho menos exaltado, porque, como Cristo, cada día toma su porción, 
la asimila y apropiándose de ella trabaja decididamente. Comer y beber la carne y la 
sangre de Cristo es vivir Cristo en nosotros. Vivir como Cristo, por Cristo y para Cristo. 
ffl Juan 6:1 -14; 26,27; 43- 58. 

2. Dependientes de Jesús: ¿Cuáles características de los niños son importantes tener 
en la experiencia del cristiano? El candor, la sencillez, la confianza, la humildad, el 
amor, con que estos se entregan a quienes les parece son sus proveedores seguros. 
Eso hemos de manifestarlo nosotros en Cristo, nuestra única provisión de salvación. 



Necesitamos ser lo suficiente humildes para reconocerlo y aceptarlo de modo que en 
toda circunstancia corramos a El, y en sus brazos sentirnos seguros y confiados es- 
cuchándolo a nuestros oídos decir "Ten fe, yo te amo y estoy contigo. Toma siempre 
mi mano". 

03 Mateo 18:1-4; Marcos 9:33, 34; Lucas 9:46-48. 

Imitando a Jesús: ¿El verdadero discípulo puede aspirar a la gloria de su maestro? 
Éste nunca pensará haber superado a su maestro sino siempre con humildad recono- 
cerá que tan solo trata de seguir sus huellas. El Maestro siempre será su modelo. Para 
el cristiano, Cristo es su modelo divino/humano, y siempre trascenderá su perspectiva 
con mayor luz, ofreciéndole nuevos horizontes, campos diversos para explorar en su 
compañía, por los cuales puede avanzar en su identidad con El, sin pretensiones am- 
biciosas de igualdad, ni mucho menos de superioridad, sino de un humilde seguidor, 
discípulo de Cristo. 

CQ Mateo 1 7:1 -13; 26:56, 69-75; Marcos 9:30-32; Juan 1 :9; 20:1 9; Efesios 2:8. 
Vigilantes en la fe: La fe de Jesús, ¿es parte de la identidad particular de sus discípu- 
los hoy en día? Si; Cristo espera que cada discípulo sea identificado en su fe, y en la 
comunión intima de esa fe, se identifique con la comunidad a la que pertenece, a fin de 
compartir no solo su conocimiento de la ciencia de la salvación, sino su experiencia en 
ella; y que involucrados todos en el crecimiento de esa fe, nos preparemos para hacer 
frente unido a los engaños sutiles del impostor, conociendo el tiempo, y sus desafíos 
que peligrosamente parecen envolvernos, pueda cada uno y como grupo, debemos 
mantenernos vigilantes y triunfantes en la fe de Jesús, su ideal eterno. 
CO Mateo 24 y 25. 

Muriendo al yo: ¿Qué quiso decir Jesús con -Si alguno quiere venir en pos de mi, nie- 
gúese así mismo tome su cruz y sígame"? Para Cristo, lo importante no es como lo 
identifican otros, sino como lo identifican sus discípulos. Porque esto también delimita 
la identidad de estos para con El. Por ello anima a que, como El, sus discípulos estén 
dispuestos a abandonar todo, incluso su propia identidad personal, para tomar la iden- 
tidad de Cristo, y en unidad con El, constituirse en eslabones de salvación. Morir al yo 
no es fácil; solo quien verdaderamente anhela ser identificado con Cristo y posee su 
fe, puede someterse completamente a El. Y esto es definitivo en la identidad cristiana. 
03 Marcos 8:27-28; Juan 4:25-30. 



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La condición social en la que nos ha tocado vivir es característica de la crisis final de la 
historia de la humanidad; por lo tanto es apremiante que las características de la identidad 
del verdadero discipulado cristiano también se den en toda su magnitud, tanto personal, 
como en la comunidad de la fe. Y como nueva criatura, pleno de la gracia y misericordia 
de Cristo, arda a favor de la verdad, en favor de otros. Por tanto: 1) Hemos de nutrirnos 
de Cristo, ingerir su Palabra y ser completos en El, por la fe. 2) Asimilar su vida por 
el conocimiento de la verdad, y día a día experimentar su santidad; y humildemente 
ocultarnos en su justicia. 3) Estar dispuesto a negarnos a nosotros mismos, para 
ser identificados con Cristo, transformados por el Espíritu Santo en servicio de 
amor por la humanidad. El verdadero discípulo cristiano se pierde en la vida de Cristo, 
para ser identificado como cristiano legitimo por su fe y sus obras. Tú y yo, ¿estamos en la 
temperatura adecuada para no producir indigestión; o seremos vomitados? 

Resumen de la Lección de Escuela Sabática 

© Cora Duma de Villarreal 
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